Si quieres cambiar el color de tus cortinas o simplemente alegrarlas, puedes hacerlo con tinte para telas. Como suelen ser voluminosos y pesados, necesitarás mucho color. Aquí tienes algunos consejos para evitar disgustos y conseguir buenos resultados.
1. No todas las cortinas se pueden teñir
Es posible que algunas cortinas contengan poliéster y, si es así, no se puede teñir. Lo mismo ocurre con el hilo utilizado para confeccionar el tejido, que a su vez contiene poliéster.
También hay que tener en cuenta que el tratamiento con sustancias hidrófugas durante la producción también puede afectar negativamente al resultado final.
2. Sigue siempre las instrucciones de lavado
Todas las prendas que compras tienen una etiqueta con instrucciones de lavado, esto también se aplica a las cortinas. Consulta esta etiqueta para saber a cuántos grados se pueden lavar y cuál es la composición del tejido. Presta siempre atención a la presencia de poliéster, si las cortinas están hechas de este material al 100% no teñirán. Si, por el contrario, sólo está presente un porcentaje, seguimos desaconsejando el teñido porque el resultado seguirá siendo insatisfactorio.
3. No hay instrucciones de lavado
Las cortinas hechas a mano o a medida no suelen llevar etiquetas ni instrucciones de lavado. Si no tienes ni idea de la composición del tejido, prueba primero sólo una pequeña parte y evalúa si es adecuado proceder al teñido.
4. Ensaya
No te arriesgues a gastar decenas o cientos de euros para nada, empieza comprando una bolsita de colorante y haz una prueba para asegurarte el resultado.
Busca una pequeña porción de tela para cortar, normalmente cerca del dobladillo superior o de las costuras. Si hay costuras sobrantes, úsalas también para probar el tinte en el hilo.
Pon un poco de tinte en polvo en un vaso y añade agua caliente, deja que se disuelva bien. Sumerge el trozo de tela en la solución y espera una media hora. A continuación, aclara bien y observa cómo ha reaccionado el tejido. Si el resultado es satisfactorio, puedes proceder a comprar el color que elijas para teñir tus cortinas.
5. Experimenta con diferentes colores
Tejidos como el algodón, la seda y el nailon reaccionan de forma diferente cuando se tiñen. Lo importante es tener siempre en cuenta la base de la que partes. Utilizar un amarillo suave sobre un tejido negro es distinto que teñir de negro un tejido amarillo.
Por eso siempre recomendamos probar distintos colores. Prueba con tonos más oscuros y más claros, o crea combinaciones entre distintos colores.
Puedes llenar varios vasos con distintos colores y combinaciones. No hace falta que utilices mucho color, un sobre bastará para 10 raciones diferentes.
Diviértete y experimenta, pero asegúrate de probarlo primero con telas o ropa viejas.
6. La temperatura del agua es demasiado baja
La temperatura ideal para teñir tejidos es de 90°C. Por lo general, las cortinas pueden lavarse a un máximo de 30-40°C y a menudo tienden a encogerse incluso a estas temperaturas. Es difícil conseguir buenos resultados tiñendo a bajas temperaturas porque el color no se adhiere bien a las fibras del tejido y, por tanto, queda demasiado blando.
7. Deja la tela en remojo durante más tiempo
Si tiñes a baja temperatura, vigila la intensidad del color en el tejido sacándolo del baño de tinte u observando por el ojo de buey de la lavadora si el agua es del mismo color que el tejido.
Si ves que la tela sigue siendo de color claro y le cuesta teñirse, puedes dejarla más tiempo en el agua, incluso toda la noche si es necesario. El tinte sólo estará perfecto cuando el color de la tela ya no cambie. Si tiñes en la lavadora, puedes detenerla a mitad del lavado y dejarla en
remojo, asegurándote de que el agua del cesto cubre toda la carga y de que se le da la vuelta de vez en cuando.